|
Cuenta hoy Ana Agustín en El Diario de Ávila que la Fundación Asocio ha concluido un trabajo de investigación sobre los corrales o tinadas de Navalosa «que comenzó hace ya dos legislaturas», afirma Ángel Luis Alonso, presidente del Asocio, quien también ha asegurado que la publicación divulgativa resultante del trabajo llevado a cabo por la empresa Sepinum, será presentada en la misma localidad de Navalosa la próxima semana.
Se trata de una labor documental en la que se han invertido 55.000 euros, presupuesto sufragado íntegramente gracias al programa Proder.
En este sentido, la Fundación Asocio decidió emprender este trabajo «porque los corrales son elementos muy singulares que no se encuentran en una concentración tan elevada en otros puntos de esta provincia», afirma Mari Bel García Viejo, gerente de Programas de Desarrollo de la Fundación Asocio, construcciones más propias del norte de España que de Castilla que, sin embargo, suman 200 en el municipio de Navalosa. A menos este es el número de corrales o chozos inventariados tras el duro, extenso y fructífero trabajo realizado.
[Puede verse la explicación sobre la cultura ganadera de Navalosa esta misma página. Navalosa: Cultura ganadera del Alto Alberche (1 y 2)]
La obra que se presentará la próxima semana no es más que el reflejo de una tarea de documentación que ha requerido un trabajo de campo muy importante. De tal manera, se han fotografiado todos y cada uno de los corrales, incluso los que se encuentran arruinados, se ha hecho una ficha de ellos, con todos sus elementos, se han tomado las coordenadas y se ha montado en un soporte informático. «La empresa encargada del trabajo compró las imágenes sobre satélite, realizadas en 2008 y, después, se ha trabajado sobre las fotografías aéreas realizadas en 1956». Así, se ha podido también averiguar si existían más corrales que los que aún quedan, aunque sea en ruinas, en la actualidad. También se ha estudiado si la distribución de estas construcciones populares obedece a algún criterio.
La misión de todo este trabajo es «tener un documento actual para, ahora, poder intervenir en ellos para su conservación», siempre con la autorización de los vecinos de Navalosa. No en vano ellos son los propietarios de estos corrales, cuya utilidad era guardar el ganado.
Según los datos recabados, el último corral levantado data de los años 70 y, aunque algunos aún se utilizan, la mayoría está en desuso y en mal estado.
Los elementos estudiados son construcciones de planta rectangular o elíptica con muros de piedra seca y cubierta vegetal de piorno. Los muros se levantan a hueso, es decir, sin argamasa que los una colocadas las piedras, en general sin trabajar, con habilidad para garantizar su estabilidad, unas encima de otras. Eran los propios ganaderos los que levantaban estos refugios tan interesantes de los que destacan las jambas y dinteles de las puertas.
La localidad
Navalosa conserva algunos singulares elementos culturales muchos de ellos todavía vivos, activos que forman parte de la cotidianeidad de los vecinos de esta localidad. Los corrales, motivo del estudio que ha culminado con esta publicación pero que tendrá todavía mucho desarrollo con el fin de preservarlos del deterioro y el abandono, son parte de la historia, del presente y, posiblemente, del futuro de este municipio. Pero también los prados, las regueras, los cucurrumachos, las eras, los caminos los oficios... El objetivo final no es crear un recurso turístico ni generar una dinámica económica sino, fundamentalmente, contribuir al conocimiento de una cultura y, gracias a ello, mantenerla y desarrollarla en el tiempo. Para elolo, los vecinos han tenido mucho que ver, tanto en el trabajo de campo realizado como en la publicación que próximamente se presentará.
|