| Ruta 6: Coronando las cumbres de Burgohondo |
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Esta bonita senda nos permitirá dedicar una jornada de trekking de alta montaña para alcanzar las cumbres más altas del término municipal de Burgohondo, con cimas cercanas a los 2.000 m. de altitud. Desde aquí podremos disfrutar de instantáneas que difícilmente borraremos de nuestra memoria. Sencillamente es un placer. FICHA DE LA SENDA: Longitud: 16 Kilómetros aprox. Desnivel: 500 m. aprox. Recomendaciones: Resulta recomendable ir provistos de ropa cómoda, botas, gorra para el verano y protección solar, ya que a más altura el riesgo se magnifica. Época del año recomendada: cualquier época del año, aunque durante el invierno está cubierto de nieve. Duración: Ida y vuelta 6 horas y media. Lugares de Interés: Abadía Santa María del Burgo, ermita de San Roque, antigua sinagoga judía, Plaza Mayor de Burgohondo. Información de la/las localidades por las que discurre: Burgohondo: se encuentra situado a 875 m. de altitud, ocupando una superficie de Km2. Posee 1278 habitantes (dato extraído del INE a 01-01-09). La distancia de Ávila son 33 Km, constituyendo el centro geográfico de la comarca. DESCRIPCIÓN DE LA SENDA: Dada la importancia y trascendencia que supuso, y hoy día representa la Abadía de Santa María del Fondo, la explicación de cada una de las rutas comenzará desde la Plaza de la Abadía de Burgohondo. En esta ocasión debemos realizar un trayecto en coche de 15 km aproximadamente por la carretera AV-901 hasta llegar al Puerto de Mijares, punto de origen de esta ruta. Para ello debemos pasar anteriormente por la bonita localidad de Villanueva de Ávila para alcanzar posteriormente el Puerto de Mijares al lado derecho disponemos de una explanada, diseñada para la ocasión, donde podremos dejar nuestro vehículo. Este puerto es célebre y muy conocido entre los aficionados al ciclismo. En este momento, si miramos en dirección sur, veremos el primer y mayor gran obstáculo al que nos debemos enfrentar. Sí, tenemos que subir campo traviesa hasta la cima del monte que tenemos frente a nosotros. No es una tarea fácil ya que existen muchas piedras sueltas y grandes bloques de gneis y granito y a eso añadimos la dificultad de tener que salvar un desnivel próximo a los 500 m. Mi consejo y siguiendo los principios fundamentales de la física, el trayecto más corto entre dos puntos es una línea recta, así que ánimo y energía para alcanzar la primera cumbre. Allí nos vemos. Estamos en el Pico Gamonosa de 1915 m de altitud. Una vez en la cumbre comenzamos a ver mojones (señalización típica del senderista que se identifica con un conjunto de pequeñas piedras colocadas en un punto elevado, la cual nos indica por donde transcurre la senda) Es sencillo hacerse una idea del sendero ya que tenemos que ir por la cuerda de la montaña (el vértice) hasta alcanzar el pico más elevado, El Mojón Cimero (1903 m.) Pasamos por un tramo donde podemos observar el resultado del devastador incendio ocurrido en Casavieja durante el verano de 2003, que ha dejado un panorama desolador. Aquí es donde vemos el nulo esfuerzo de las Administraciones por recuperar esa masa vegetal y arbórea que una tarde de verano desapareció por la mano cruel del hombre. Estos macizos por los cuales vamos transitando pertenecen al Sistema Central y más concretamente a la Sierra de Gredos, que sirve de límite natural con el Valle del Tiétar. Antiguamente toda esta zona, durante la época estival, estaba repleta de rebaños de ganado equino y bovino, principalmente. Este ganado pasaba el invierno y el otoño en las inmediaciones de los pueblos en establos, granjas o pesebres, ya que el frío era considerable y los pastos de la montaña estaban helados o cubiertos por la nieve. Pero cada inicio de verano, los ganaderos de Burgohondo hacían su propia “trashumancia”. Trasladaban el ganado desde el pueblo hasta las zonas altas de la montaña, para aprovechar los pastos y la humedad proveniente de la nieve y el deshielo. Tras sobrepasar un cartel de madera en el Puerto del Alacrán y tres horas y media en nuestras piernas, podemos ver al fondo los dos grandes picos, El Mojón Cimero (1903 m.) y Lanchalisa (2002 m.), reto de nuestra travesía. Tenemos que tener mucho cuidado con los barrancos o desniveles que aparecen a ambos lados, ya que un accidente, por pequeño que sea, se convierte en una odisea que entraña un alto riesgo, por la dificultad de acceso para los facultativos médicos. A lo largo de todo el recorrido la vegetación que podemos observar es la propia de las zonas de alta montaña, con arbustos, ramos y piornos principalmente. Tras coronar la mayor cumbre de Burgohondo y tener una panorámica de todo el valle del Alberche hacia un lado y del Tiétar hacia el otro, como si estuviésemos sobrevolando esta comarca (vista de pájaro) nos toca regresar por el mismo camino pero en sentido contrario. Lo único recordar que la última bajada hay que hacerla con sumo cuidado para castigar lo menos posible nuestras preciadas articulaciones. Espero que os haya gustado, y recordad: LA NATURALEZA SOMOS TODOS, RESPETÉMONOS. |