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En esta guerra de vida que llevo no me da tiempo a poner materiales nuevos sobre el Alto Alberche.
Tenemos preparadas ya dos nuevas rutas y todo lo concerniente a las iglesias del valle. Espero tener un poco más de calma la semana que viene y poder subir parte de lo que voy escribiendo.
Entre las próximas publicaciones en papel, estoy rematando el texto sobre la Ermita de los Judíos, de la que ya salió un artículo en Cuadernos Abulenses. Ahora saldría por fin el libro, en color, en el que recojo la historia de los Judíos del Alberche que reconocían a Burgohondo como su referencia (capital) espiritual. Lo digo por los que andan dudando de que en Burgohondo hubiera judíos. Hubo muchos y lamentablemente muchos perecieron en circunstancias violentas, sobre todo a partir de 1490. Tal vez también termine publicando los documentos referentes a la creación de la parroquia de Navaluenga en 1466. No se quejarán los de aguas abajo. Les saqué la historia del puente y ahora la de la iglesia (dos de los principales monumentos de Navaluenga). No sé si me harán hijo adoptivo, pero no se pueden quejar.
Bien, el caso es que hoy, sin poner de nuevo nada propio, subo un artículo que firma en El Diario de Ávila Estela Carretero. Allí dice que dos de las empresas del Alto Alberche, concretamente la Bodega Garnacha de Navaluenga y la empresa de productos apícolas Virgen de la Canaleja, de Navatalgordo, han obtenido el sello de calidad Tierra de Sabor que está promocionando la Junta de Castilla y León. El artículo es interesante por cuanto anima a potenciar nuestros productos, sellados con una marca que garantiza su origen y calidad. Felicidades a los empresarios. Ánimo para el resto de los que, en nuestro valle, se dedican a la comercialización de productos de la tierra, tan afamados por toda la geografía provincial y nacional.
Encontrar productos agroalimentarios de Ávila en las principales cadenas de distribución será cada vez más fácil gracias a la marca Tierra de Sabor, un distintivo creado hace menos de un año por el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León que tiene por finalidad distinguir en el mercado productos agroalimentarios de calidad diferenciada que, producidos y elaborados en el territorio de Castilla y León, reúnen unas determinadas condiciones de calidad.
Hasta el momento sólo ocho industrias de nuestra provincia se han adherido a esta marca que en Castilla y León ya cobija a un total de 378 industrias y 2.536 productos, de ellos 37 elaborados o producidos en Ávila. Así, entre las empresas que cuentan con la protección de la marca Tierra de Sabor se encuentran las siguientes industrias: La Picorea, dedicada a la producción de miel; Yemas de Santa Teresa, con tres productos autorizados; la empresa Cahersan, que ha obtenido la marca para nueve de sus productos cárnicos; Fontedoso, con su agua mineral envasada; el grupo Garnacha Alto Alberche, para sus vinos 7 Navas, tanto tintos como rosados; la empresa cárnica Roal, que ha solicitado la marca para once de sus productos de porcino y vacuno; la Sociedad Agraria de Transformaicón Cabreros de la Sierra de Ávila, que ha logrado esta protección para cinco de los quesos y yogures y de su marca Montes Bravos; y el SAT Virgen de la Canaleja, que ha obtenido el distintivo Tierra de Sabor para cinco de sus productos elaborados apícolas.
Ventajas. La inclusión de la marca Tierra de Sabor en el etiquetado de los productos autorizados conlleva múltiples ventajas para las industrias, entre ellas el hecho de beneficiarse de la inversión en comunicación para impulsar la notoriedad y prestigio de la marca que constanmente realiza la Junta de Castilla y León. A esta ventaja hay que añadir otras como las acciones directas de promoción comercial para mejorar y destacar su presencia en los canales de distribución, con presencia de la marca en grandes superficies, presencia en ferias agroalimentarias de interés; fortalecimiento del sistema logístico agroalimentario o diseño y edición de material promocional y publicaciones.
Uno de los motivos que impulsaron a la empresa Roal a solicitar para sus productos cárnicos este distintivo fue, como explica la gerente de la empresa, Lourdes Rodríguez, que «la marca conlleva una imagen de calidad y unidad, al llevar un logotipo común, y, además, cuenta con la protección de la Junta de Castilla y León». Aunque de momento ellos no han notado un incremento en sus ventas por pertenecer a esta marca, fundamentalmente porque «Roal no es proveedor de grandes superficies», si es cierto que, «como consumidora, he visto que los productos de Tierra de Sabor están muy bien posicionados en los grandes supermercados».
Parecida opinión tiene David Martín, uno de los socios de la empresa de Navatalgordo que elabora productos apícolas bajo la marca comercial de Oro del Alberche. Ellos no se lo pensaron a la hora de solicitar esta marca para sus mieles y su polen, ya que «en Castilla y León hay muy buenos productos agroalimentarios y toda promoción se traduce en que el cliente nos conoce más».
Productos con denominación de origen, artesanos, de agricultura ecológica o cárnicos, entre otros, pueden acogerse a esta marca de calidad que a través de un etiquetado común promociona los productos de Castilla y León, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.
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