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Cuenta hoy Isabel Camarero en El Diario de Ávila que, aunque ocurre pocas veces, alguna vez pasa: obras que no sólo finalizan en plazo sino que se adelantan al mismo: ha ocurrido con la apertura al tráfico de la AV-900.
En su día se habló de finales de año y después viendo que las obras avanzaban a buen ritmo, del último trimestre de 2010, pero ayer y prácticamente nada más empezar el otoño ya se podía circular por ella. Han sido muchos meses de obras, casi 17 de vía cortada y ayer se abría para descubrir que durante este tiempo se ha trabajado en el ensanche de la calzada, en la mejora del trazado y de la seguridad vial así como en la mayor capacidad de desagüe a pie de vía.
El consejero de Fomento de la Junta de Castilla y León, Antonio Silván, se encargó de la «deseada» inauguración asegurando que «a partir de estos momentos, todo el eje Ávila-Burgohondo está sujeto a los estándares de validad, de modernidad, de mejora y de seguridad vial de la red autonómica de carreteras». Infraestructura importante, dijo el consejero, para «el desarrollo económico y social y también para la movilidad de las personas».
El trazado resultante de esta obra en cuanto a longitud es similar al original, 17 kilómetros, aunque se han eliminado curvas, algunas muy significativas. La intención última era lograr un ancho de calzada mayor, que ha pasado de los cinco a los seis metros, según el proyecto, a lo que hay que sumar arcenes y bermas de 0,25 metros -más palpables en unas zonas que en otras-.
Los trabajos permitirán incrementar a partir de ahora la velocidad media, de hecho el día que se cerró la carretera, Luis Enrique Ortega, jefe del servicio territorial de Fomento en Ávila auguraba que «se podrá circular a 80 ó 90 kilómetros por hora en casi todo el tramo». Ahora bien, para los aficionados a las curvas, también podrán disfrutar de algunas muy pronunciadas como corresponde a un puerto de montaña como el de Navalmoral y en ellas eso sí, la velocidad recomendada es de 30 kilómetros/hora. Los motoristas comprobarán además que los tradicionales quitamiedos han desaparecido y ya se han instalado los Sistemas de Protección de Motoristas, eso sí sólo en 1,7 de los más de 17 kilómetros mejorados.
A partir de ayer, pues el recorrido íntegro de la AV-900 está completamente mejorado en sus 34 kilómetros. Unos trabajos que se han realizado en tres fases y que se completaba con la inaugurada ayer, del cruce de Riofrío a Navalmoral -donde también se ha adecentado la travesía- y que le ha supuesto a la Junta de Castilla y León un desembolso total de más de siete millones de euros.
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