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[575, 2011 mayo 9] Cuenta hoy Marta Martín Gil en El Diario de Ávila que el vino elaborado por Luis Florillo en San Juan de la Nava se hizo ayer con el primer premio en el Concurso del Vino del Año celebrado al amparo de la XVIII Feria del Vino que organiza la bodega Garnacha Alto Alberche.
El jurado profesional, compuesto por los sumilleres José Ignacio Paradinas, Miguel Gómez, Jesús Meneses, María San Segundo y Ricardo Urién, y los enólogos Daniel Ramos y José María Grande, como presidente, premió también a los caldos elaborados por Javier Javea, de El Barraco, y Fernando San Román, de Navalmoral de La Sierra, con el segundo y tercer premio respectivamente.
Por su parte, el jurado popular, compuesto por cinco aficionados, se decantó por el vino de Juan Andrés Sánchez, Villanueva de Ávila. Y lo hizo después de catar cinco caldos cada uno de ellos de los que eliminaron cuatro para, así, volver a catar todos ellos los cinco vinos finalistas. «Al final ningún premio se ha quedado en casa, en Navaluenga», decía con mucho sentido del humor a Diario de Ávila Rafael Mancebo, responsable del evento, que apreció el que los galardones estuvieran tan repartidos y destacó la profesionalidad e imparcialidad de los jurados responsables de la cata a ciegas de la que salieron los premiados.
Sumilleres y enólogos cataron los 25 vinos seleccionados de entre los 53 presentados al concurso y llegados de once pueblos de la comarca (El Barraco, Navaluenga, San Juan de la Nava, Cebreros, San Bartolomé de Pinares, Navalmoral de la Sierra, Villanueva de Ávila, Burgohondo, Navarredondilla, Navatalgordo y San Juan del Molinillo, siendo los vinos seleccionados para la final de las siete primeras localidades.).
«Se eliminaron unos cuantos vinos porque no cumplían con los requisitos que le pedimos a nuestro caldo», explicaba a este diario Mancebo. «Buscamos el tipo de vino característico de la garnacha, y lo que se separa de su raíz, de su esencia, porque sean turbios o demasiado dulces, se echa fuera», continuaba con su explicación, antes de describir las características de un buen vino elaborado a partir de esta uva tan particular. «Son vinos muy raciales con una connotación común», decía, «el toque a terreno, con aromas y sabores minerales».
Y es que, según Mancebo, el vino elaborado con garnacha recoge a través de la vid todo que lo que de bueno tiene el terreno. «Es un vino con muchos toques de cantueso, de lavanda y de eneldo», argumentaba Mancebo, que conoce bien que en el terreno de esta zona abunda el granito. «Al ser viejas las cepas, sus raíces van buscando sus nutrientes muy en el fondo», decía el experto en vino.
Mayoría de edad. Por cierto que este año la Fiesta de la Garnacha ha alcanzado su mayoría de edad llena de buena salud, como explicaba Rafael Mancebo. «Ahora estamos empezando a recoger los frutos de tantos años de trabajo», argumentaba el responsable de la bodega Garnacha Alto Alberche, según el cual estos vinos están comenzando a coger peso. «Y son vinos de particulares, de pequeños viticultores», alababa Mancebo la labor de sus colegas.
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