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Cuenta hoy David Mateo en El Diario de Ávila que en Navalacruz se vivió mucha tensión y emoción durante el partido de la final de la Copa del Mundo. Había mucho en juego y, además, jugaba Íker Casillas.
Nadie en el pueblo quiso perderse la actuación de «el mejor portero del mundo» según los vecinos de la localidad. Todos los lugareños se reunieron en la sala del proyector para poder disfrutar de la final que ha hecho historia en nuestro país y, particularmente, en Navalacruz. Sin embargo, la tensión y el calor hizo que algunos de los vecinos decidieran terminar de ver el partido en la plaza del pueblo, en las terrazas al aire libre de los bares donde el ambiente estaba menos cargado.
Pero, ya sea en la sala del proyector o en la plaza, la felicidad se desató con el gol de Iniesta y la victoria de España frente a Holanda. La celebración, a pesar de ser un pueblo pequeño, fue notable, «con flautas, petardos y camisetas» aseguró un vecino.
Todo el mundo en el pueblo se alegró de la victoria, tanto por España como por Íker, de quien hablan maravillas, pero también hay muchas críticas para los holandeses y su juego. Una gran indignación se apodera de los vecinos de Navalacruz cuando se les pregunta por las entradas del equipo holandés o sobre las faltas que vio y no pitó el árbitro a lo largo del encuentro.
Sin embargo, la vida continúa, y que el equipo de España haya ganado por primera vez un Mundial de fútbol, no es suficiente para no continuar su apacible vida y cuidar de sus huertas o de sus animales. Los hortelanos siguen yendo a regar, los jubilados siguen paseando y los obreros continúan con la obra de la casa de Íker. «Nos alegramos mucho, pero el Mundial no nos va a sacar de pobres».
«Es un muchacho más del pueblo» es la respuesta más repetida en Navalacruz a las preguntas sobre Íker Casillas y su trato con la gente de su pueblo. No hay queja de él, «es muy majo y muy amable». Todo el mundo coincide, hablan de sus partidas en los bares, sus barbacoas con los amigos de la infancia, sus charlas, etc.
Algunos recuerdan con cariño la comida a la que invitó a todo el pueblo en la Fonda de Santa Teresa por su cumpleaños hace un par de años, o la amabilidad con la que trata a todos los niños y niñas de la localidad.
Y es que Íker no deja de lado sus orígenes a pesar de la fama, mantiene su personalidad amable y abierta, y su estilo trabajador por encima de todo. Según comentan, visita el pueblo al menos una vez al mes, por lo general entre semana, y no pretende esconderse ni esquivar a nadie, saludando a todo aquel que lo saluda.
Es alguien querido en la localidad y se nota, para los vecinos es un orgullo y honor compartir Navalacruz con él.
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Pero este es el campeón del mundo Esté donde esté, me da igual que este en el Madrid o no (no todo va a ser perfecto) un campeón del mundo este donde este sigue siendo EL.
MUCHAS GRACIAS CAMPEÓN sobre todo por hacernos olvidar por un buen tiempo nuestras miserias, miserias que como todo el mundo sabe (creo yo) NO son generadas por los trabajadores, en fin termino. Que estoy muy orgulloso de que hayamos dejado de ser los enanos de Europa para ser los más grandes en prácticamente TODOS LOS DEPORTES.
Ahora a esperar que lo seamos en lo demás.
Chorreras