| El Museo del Alberche abre sus puertas en El Barraco |
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Cuanta Isabel Camarero en El Diario de Ávila que, desde hace unos días, ya se puede visitar el Museo de la Naturaleza del valle del Alberche que queda sólo pendiente de la inauguración oficial. Concretamente, se especifica que el centro permanecerá abierto de martes a sábados, en horario de 10 a 14 y de 16 a 20 horas y los domingos también, aunque sólo en horario de mañana. El edificio que alberga el museo está ubicado a la entrada de El Barraco (según se llega desde la capital), justo detrás del centro de Cruz Roja. Hace unos meses que está terminado y a él ya se puede entrar para descubrir bajo techo algunos de los misterios que la naturaleza, la fauna y la flora de la zona. Faltan algunos remates pero que no impiden la visita, puesto que sólo afectan a los exteriores. La empresa concesionaria del acondicionamiento externo apuró los días que quedaban de 2008 para rematar la valla metálica que tratará de impedir cualquier acto vandálico y además, los trabajos para el aparcamiento comienzan ya a tener resultados visibles pues ha comenzado la pavimentación.
El caso es que el museo ya puede recibir al visitante, un museo que viene a completar la oferta turística y cultural de esta zona, en la que también se encuentra la Casa del Parque de la Reserva de Iruelas.
LAS SALAS DEL MUSEO
El visitante puede entrar a las cinco salas que se han preparado para descubrir a fondo el Alberche.
En la primera, la más grande, que cuenta con 200 metros cuadrados, se pueden encontrar réplicas de la fauna de la zona como buitres, águila real o águila imperial. También cuenta con una zona dedicada a los insectos donde se pueden ver diferentes réplicas, entre ellas las de mariposas. Además se cuenta con reptiles y otro tipo de animales como es el caso de ciervos disecados a los que persiguen lobos y por supuesto, una maqueta de la zona, del valle con sus pueblos.
Otra de las salas está dedicada a la noche y en ella se podrán ver animales, en esta ocasión relacionados con la oscuridad. Entre ellos encontraremos réplicas de búhos y lechuzas.
El bosque protagoniza la tercera sala y en ella hay robles o pinos y castaños acompañados de aves y diferentes especies de setas que proliferan en el valle que da nombre al museo.
Otro de los espacios incluye una recreación muy lograda del río, que a buen seguro sorprenderá al visitante; y junto al río, diversos animales acuáticos y anfibios: salamandras, sapos, ranas o truchas.
La última sala es la de la caza y en ella, además de especies disecadas como cabras o jabalíes, también tiene utensilios que se usan para la caza y la pesca. Estas salas se completan con un salón de actos y proyecciones, almacén, archivo y biblioteca. En definitiva, es la imagen visible de un proyecto que comenzó a gestarse en 2005, cuyas obras se iniciaron en mayo de 2006 y que ha comenzado a funcionar, no sin retraso en 2008. Una iniciativa del Ayuntamiento de la localidad con un presupuesto de 900.000 euros, que ha contado con varios aliados para su financiación, entre ellos los municipales, los del Asocio o los fondos Proder. A la construcción se destinaron casi 600.000 euros y a los contenidos alrededor de 330.000. Los precios, según vemos en la página del Ayuntamiento del Barraco, serán de 2 euros (entrada individual) y de 1 euro (para grupos de 15 a 20 personas). |
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Antes de la inauguración ya se había dado a conocer a partir de distintas visitas organizadas a las que acudieron 400 personas. A éstas hay que sumar ahora las 2.300 que se produjeron tras la apertura oficial de puertas hace ahora tres meses.
Desde entonces, cuenta Castellano, «la salida semanal del personal del museo a los pueblos de la provincia dejando información en colegios, institutos, ayuntamientos, hospedaje rural, restaurantes y comercios ha permitido una evolución de las visitas, que ha sido exponencial». Aunque afirma que ha habido dos fechas destacadas: la Semana Santa y el puente de mayo. En la semana de pasión «un día tuvimos 108 visitantes y otro, 160». Además se han programado unas 15 visitas de grupos organizados, entre colegios y centros de adultos.
Cuenta Castellanos que además de gentes de la zona, ha habido bastantes interesados de fuera de Ávila: «Sí, hemos tenido, entre otros muchos un grupo amplio de gente de Alicante que estaba realizando un máster y se ha interesado por el museo como un ejemplo de proyecto de desarrollo en el entorno rural, también hemos tenido excursiones de distintas asociaciones de Valladolid o de centros de adultos, pero también grupos pequeños de Bilbao, Murcia o Extremadura».
Además de mostrar las distintas salas dedicadas a la flora y la fauna del valle del Alberche, la tarea del personal de museo pasa también por la organización de diversos talleres de temática medioambiental dirigidos a los niños de entre cuatro y 16 años, una actividad que ahora y de cara a las vacaciones de verano cobrará una mayor importancia.
Otras actividades pasan por la venta de material relacionado con el museo, libros, guías y en poco tiempo camisetas. Está previsto además la organización de exposiciones en colaboración con distintas administraciones, aunque ha habido distintas muestras y de hecho se acaba de cerrar una de fotografía de uno de los agentes medioambientales del valle de Iruelas, concretamente del barraqueño Máximo López. También de cara al verano se organizarán charlas sobre temas de naturaleza y un programa de actividades especial